No hay una respuesta universal: depende de cuánto vas a facturar, del riesgo de tu actividad y de si vas a tener socios. Esta comparativa resume los criterios que más pesan.
| Aspecto | Autónomo | SL (Limited Company) |
|---|---|---|
| Coste de constitución | 0 € (solo trámites administrativos) | aprox. 100-600 € según vía elegida |
| Capital mínimo | No requiere | Desde 1 € por ley (con matices si aportas menos de 3.000 €) |
| Responsabilidad | Con todo tu patrimonio personal | Limitada al patrimonio de la sociedad, salvo excepciones |
| Fiscalidad | IRPF progresivo sobre el beneficio | Impuesto de Sociedades (tipo general 25%, reducido para nuevas empresas en los primeros ejercicios) |
| Cotización a la Seguridad Social | Cuota de autónomo (RETA), con tarifa plana inicial si aplica | Cuota de autónomo societario para administradores, normalmente sin tarifa plana |
| Deducción de gastos | Más limitada; algunos gastos mixtos (suministros, vehículo) con reglas estrictas | Mayor margen para deducir gastos vinculados a la actividad de la sociedad |
| Gestión administrativa | Más sencilla, menos obligaciones contables | Contabilidad mercantil, cuentas anuales, más carga administrativa |
| Protección del nombre comercial | No hay registro de la denominación | El nombre queda reservado en el Registro Mercantil |
| Transmisión o venta del negocio | Compleja: el negocio va ligado a tu persona física | Más sencilla: se transmiten participaciones sociales |
| Cierre o baja de la actividad | Trámite simple de baja en Hacienda y Seguridad Social | Proceso de disolución y liquidación más largo y con coste |
| Acceso a contratos y subvenciones grandes | Puede quedar fuera de algunos concursos que exigen forma societaria | Mejor posicionado para licitaciones y financiación de mayor volumen |
| Imagen ante clientes grandes | Puede resultar menos "formal" para algunos clientes | Suele transmitir mayor solidez |
Cuándo suele convenir el autónomo
- Estás empezando y quieres validar tu negocio con el menor coste y complejidad posible.
- Tu actividad tiene un riesgo de responsabilidad bajo.
- Facturas un volumen moderado donde el tipo de IRPF no supera con creces al de Sociedades.
Cuándo suele convenir la SL
- Tu actividad implica un riesgo relevante (deudas, contratos grandes, responsabilidad frente a terceros) y quieres proteger tu patrimonio personal.
- Vas a tener socios desde el principio.
- Tu beneficio previsto ya supera el punto en el que el Impuesto de Sociedades sale más rentable que el IRPF.
Frequently asked questions
¿A partir de qué beneficio compensa pasar de autónomo a SL?
No hay una cifra fija válida para todos: depende de tus gastos deducibles, tu comunidad autónoma y tus circunstancias personales. Como orientación, muchos asesores empiezan a plantear el cambio cuando el beneficio anual ronda o supera los 40.000-60.000 €, pero conviene calcularlo con un asesor fiscal caso por caso.
¿Puedo pasar de autónomo a SL más adelante sin cerrar mi negocio?
Sí. Es habitual constituir una SL y aportarle la actividad que venías desarrollando como autónomo (mediante una operación de aportación de rama de actividad o simplemente iniciando la facturación desde la nueva sociedad), aunque conviene planificarlo con un asesor para hacerlo de forma ordenada.
¿La SL protege siempre mi patrimonio personal al 100%?
La responsabilidad limitada tiene excepciones: por ejemplo, si avalas personalmente un préstamo de la sociedad, o en casos de administración negligente o incumplimientos fiscales graves, tu patrimonio personal puede verse afectado igualmente.
¿Se paga menos impuestos con una SL que como autónomo?
No necesariamente. El Impuesto de Sociedades tiene un tipo fijo (25% general), mientras que el IRPF es progresivo. Con beneficios bajos, el autónomo suele salir mejor parado; con beneficios altos, la SL puede ser más eficiente. La cifra exacta depende de tu caso.