Manual práctico de autoempleo 2018

5.3 Las sociedades profesionales.

A esta sociedad se le dio entrada el 16 de junio de 2007 con la Ley 2/2007 de sociedades profesionales.

Se trata de una sociedad prevista para aquellos profesionales  colegiados  que se unan a  fin de prestar sus  servicios profesionales a través de un ente dotado de personalidad jurídica, titular de un patrimonio y que asume directamente derechos y obligaciones, siendo este ente quien entabla directamente la relación con el usuario, y desarrollando el profesional su actividad mediante la sociedad.

La forma de la sociedad profesional puede ser cualquiera prevista por ley, p.ej. una S.L., a cuya  denominación ha  de  añadírsele la  “P”  de profesional (S.L.P.). Esta sociedad pude englobar varias disciplinas de actividades profesionales.

El contrato fundacional o estatutos de la sociedad profesional ha de formalizarse mediante escritura pública, en la que se recogerán las normas de la forma societaria por la que haya optado la sociedad y como mínimo:

  • Identificación de los otorgantes
  • Colegio al que pertenecen y el número de colegiado
  • Actividad profesional, y objeto social
  • Persona que asuma la administración y representación.

Para que la sociedad adquiera personalidad jurídica deberá ser inscrita en el Registro  Mercantil,  así  como  en todos los Registros Profesionales, cuya actividad ejerza la sociedad. En el caso de ejercer varias actividades profesionales, se inscribirá en cada uno de ellos.

La sociedad profesional y sus socios ejercerán la actividad  profesional  de  conformidad  al  régimen deontológico y disciplinario correspondiente a cada actividad profesional, dicho régimen de responsabilidad se hace extensible tanto a la sociedad como al resto de profesionales. Por lo que el régimen disciplinario que corresponda según el ordenamiento profesional se aplicará a todos los miembros de la sociedad, sean socios o no.

La sociedad responderá con todo su patrimonio de las deudas contraídas y la responsabilidad  de los socios se determinará  de conformidad con la  normativa de la forma social adoptada por la sociedad profesional. De las deudas sociales que deriven de los actos profesionales propiamente dichos responderán solidariamente la sociedad y  el  profesional que haya actuado. Es  por ello, por lo  que la  Ley obliga a que exista un seguro de responsabilidad  civil que cubra la eventual responsabilidad derivada de la actividad profesional. La perdida de la condición de socio profesional no liberara al  profesional  de su responsabilidad personal derivada de su actuación.