Manual práctico de autoempleo 2018

5.1 Las sociedades Laborales.

Son aquellas Sociedades Anónimas o Sociedades de Responsabilidad Limitada en las que la mayoría del capital  pertenece  a  los  socios trabajadores cuya relación laboral es por tiempo indefinido.

Se rigen por la Ley de Sociedades Laborales. Ley 4/1997, de 24 de marzo (BOE nº 72, de 25 de marzo de 1997) y por las leyes de Sociedades de Responsabilidad Limitada o Sociedades Anónimas, según se trate de una u otra, en lo no contemplado por la LSL.

En la denominación deberá figurar la indicación “Sociedad Anónima Laboral” o “Sociedad de Responsabilidad  Limitada  Laboral” o sus  abreviaturas SAL o SRLL.

El capital social estará dividido en acciones nominativas o en participaciones sociales, de modo que cuando se trate de Sociedades Anónimas Laborales, el capital social mínimo será de 60.101,21 euros, desembolsado al menos en un 25% en el momento de la constitución y, si se trata de Sociedades Limitadas Laborales, el capital social mínimo será de 3.005,06 euros, desembolsado en el momento de la constitución.

Las acciones y participaciones de las sociedades laborales se dividen en:

  • Clase laboral: las que son propiedad de los trabajadores cuya relación laboral es por tiempo indefinido.
  • Clase general: las restantes.

Ningún socio podrá poseer acciones  que representen  más  de  la  tercera parte del capital social, salvo que se trate de sociedades laborales participadas por  el Estado, Comunidades Autónomas, Entidades Locales o de sociedades públicas participadas por cualquiera de tales instituciones, en cuyo caso la participación en el capital social podrá llegar hasta el 50%. Igual porcentaje para las asociaciones u otras entidades sin ánimo de lucro.

En la sociedad laboral también puede existir trabajadores de la misma que no sean socios, en este caso, el número de horas-año trabajadas por los trabajadores contratados por tiempo indefinido que no sean socios, no podrá ser superior al 15% del total horas-año trabajadas por los socios trabajadores, salvo que la sociedad tenga menos de 25 socios trabajadores, en cuyo caso el porcentaje será del 25%.

La responsabilidad de los socios frente a terceros estará limitada a sus aportaciones.

Las sociedades laborales están obligadas a constituir un Fondo Especial de Reserva, que se dotará con el 10% del beneficio líquido de cada ejercicio. Este Fondo sólo podrá destinarse a la compensación de pérdidas en el caso de que no existan otras reservas disponibles suficientes para este fin.

El otorgamiento de la calificación de “Sociedad Laboral”, el control del cumplimiento de los requisitos establecidos y la facultad de resolver sobre la posible descalificación, corresponde al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, o, en su caso, a las CC.AA. que hayan recibido los correspondientes traspasos de funciones y servicios.

La calificación se otorgará previa solicitud de la sociedad, a la que se acompañará la documentación correspondiente.

La sociedad gozará de personalidad jurídica desde su inscripción en el Registro Mercantil, para lo cual deberá aportar el  certificado  que acredite  su  calificación  emitido  por  el Ministerio y su inscripción en el Registro de Sociedades Laborales, creado al efecto en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales   a efectos administrativos y de coordinación.

Existen una serie de causas de extinción:

  • Cuando el número de horas-año trabajadas por trabajadores no socios excede del 15% de las trabajadas por los socios trabajadores (del 25% si son menos de 25 socios).
  • Cuando algún socio excede su participación en más de la tercera parte del capital social.
  • Cuando falta, hay insuficiente dotación o una aplicación indebida del Fondo Especial de Reserva.

Para el caso de transmisión inter vivos de acciones o participaciones existe un derecho de adquisición preferente que debe seguir el siguiente orden:

  • Trabajadores no socios con contrato indefinido.
  • Trabajadores socios.
  • Titulares de acciones o participaciones de la “clase general” y, en su caso, resto de trabajadores sin contrato por tiempo indefinido.  La propia sociedad.

Si nadie ejercita el derecho de adquisición preferente, se podrán transferir libremente. La transmisión “mortis causa” estará sujeta a las siguientes normas:

  • El heredero o legatario del fallecido adquiere la condición de socio.
  • Puede establecerse, no obstante, en los Estatutos sociales un derecho de adquisición preferente sobre las acciones  o  participaciones  de la “clase laboral”, por el procedimiento previsto par las transmisiones “inter vivos”.
  • No podrá ejercitarse el derecho estatutario de adquisición preferente si el heredero o legatario fuera trabajador de la sociedad con contrato por tiempo indefinido.

Además gozan de una serie de beneficios fiscales:

  • Exenciones y bonificaciones en el Impuesto sobre Transmisiones
  • Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.