Manual práctico de autoempleo 2018

1 La constitución de una empresa

Resulta imprescindible resaltar el papel fundamental que para la economía de cualquier país supone el autoempleo y la actividad profesional. Una economía con un alto nivel de autoempleo es una economía fuerte y con gran dinamismo.

Sin embargo, en nuestro país, el proceso de constitución y puesta en marcha  de una empresa,  ya sea una sociedad  o  como autónomo individual, es una tarea algo ardua, no por su complejidad, sino por la laboriosidad de la tramitación para formalizar dicha constitución.

A la hora de decidir crear una empresa, hay que hacerlo desde una planificación global  y a largo plazo, esto es, en cuanto  a la definición de la actividad a desarrollar, valoración de riesgos, capacidad financiera, viabilidad del negocio, estudio de mercado, etc. Todos estos aspectos, como ya veremos, serán recogidos en lo que se denomina Plan de Empresa, documento fundamental en el que se plasmará  la  idea de negocio y la motivación para llevarlo a cabo.

Cuando una persona decide introducirse en el mundo empresarial, ha de adoptar una de las formas previstas legalmente para ello. La elección es importante dadas las consecuencias que la ley dispone para cada una de ellas, cada forma  implica una serie de ventajas e inconvenientes, la elección dependerá del tipo de proyecto que se quiera poner en marcha.

Como veremos más adelante, el realizar la actividad como persona física tiene unas mayores implicaciones personales ya que se responde con el propio patrimonio, con los bienes presentes y futuros, en cambio se gana en simplicidad en la gestión de la empresa e igualmente los tramites iniciales son más sencillos.

Por el contrario, con una formula societaria, aunque tiene una complejidad mayor tanto al comienzo como a la hora de gestionar la empresa, tiene la gran ventaja que limitas la responsabilidad económica en el capital social que suscribes.

A lo largo de las siguientes páginas iremos viendo las distintas formas de inicio de la  actividad  empresarial que permite  la  ley  española,  así como los trámites administrativos necesarios para ponerlas en marcha.